UNA DE CAL PARA UNOS Y VARIAS DE ARENA PARA UNOS MANGANTES

UNA DE CAL Y VARIAS DE ARENA

En mí última visita a urgencias del original Hospital público-privado de Burgos, he experimentado dos situaciones totalmente dispares; la primera ha sido una rápida y agradable atención del personal sanitario. No sé cómo será el trato para todos, pero a mí se me ha tratado bien y rápido, sin ningún “enchufe especial”, todo ello muy diferente a alguna otra ocasión donde fui tratado en el mismo servicio de urgencias de forma incorrecta, e incluso con falta de respeto, que ya denuncié en mí blog. Pero ahora las cosas han sido como explico.

Y ahora viene la segunda parte, que, como dice el cantar, es la más interesante. Nunca pensé que el aparcamiento en urgencias era también de pago, es tan indecente, que no cabe en mí cabeza. Por eso, acuso públicamente: al proyectista del hospital; a la empresa que lleva la gestión económica y comercial; y de manera especial a los políticos que, con su firma, hicieron posible este latrocinio: aclaro, latrocinio es cosa de ladrones. Se supone que cuando una persona llega a urgencias de un hospital será porque algo inesperado o grave le ha sucedido, y en esa situación será difícil que pueda llegar andando. Y no es decente que esta ingrata situación para el enfermo que acude a urgencias, sea aprovechada para el enriquecimiento de unos mangantes (seguramente legales). Es una inmoral forma de ganarse la vida, pero para algunas personas, entre las que incluyo también a políticos, ser honrado, cuando se ha tenido la posibilidad de dejar de serlo, es cosa de idiotas.

Lesmes Peña Hurtado

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