DESPUÉS DE LA TEMPESTAD SIEMPRE LLEGA LA CALMA Y LA GENEROSA LLUVIA

EVOLUCIÓN POSITIVA

Toda la movida generada en Cataluña ha producido el milagro. En 1982 con la llegada al poder del PSOE, salieron a la luz fantasmas que llevaban en su mochila algunos de sus dirigentes, y entre ellos estaba el odio a lo que consideraban como las Fuerzas represivas del régimen anterior: Guardia Civil y Policía armada. Algún tiempo después personas del Gobierno hicieron público su “descubrimiento” de la Guardia Civil.

Este año, en el desfile del 12 de octubre, hemos visto desfilar a ambos Cuerpos junto a los demás de la Seguridad del Estado, cosa que gozó del agrado y simpatía de la ciudadanía. Y también por parte de los Partidos políticos anteriormente muy críticos con esas Fuerzas. Ese cambio, a mejor, parece que tiene su origen en la actuación de los mismos en los incidentes de Cataluña.

También entraría en este mismo capítulo, el uso de la bandera de la Nación, ahora utilizada por la ciudadanía sin distinción de ideologías. La izquierda ha dejado anteriormente ese símbolo en exclusiva a los partidos de derechas. Y los altercados en Cataluña han obrado el milagro de que su uso no identifica a sus portadores con ninguna posición política, salvo el sentimiento nacional.

Ambas cosas me hacen pensar en que ahora sí se ha terminado la transición política y el final de las dos Españas. Por tanto, bienvenidas sean las evoluciones políticas positivas. Viva España.

Lesmes Peña Hurtado

VEREMOS LA INOCENTE PROPUESTA

VEREMOS SI NO HAY NUEVO INTENTO

Gracias al PSOE se ha caído una de las propuestas estrella del centralista Nacionalismo Castellano y Leonés, NCYL, personificada por un vallisoletano de Pro, vicepresidente y consejero de la Presidencia de la Junta; se trata de la operación denominada zonificación rural; consistente en trocear las provincias de Castilla y de León a través en una inocente reorganización, dicen, para mejorar, dicen.

Durante estos últimos 40 años se han desmantelado importantes activos de las provincias en beneficio de Valladolid. Pero se ve que no es suficiente. Seguimos sintiéndonos de nuestra provincia y ahí está “la madre del cordero”

La previsión vallisoletana de crear el sentimiento castellanoyleonés, a través de la Fundación Villalar, ha sido un fracaso total, y para lograr el objetivo del NACYL no tienen pudor en utilizar otros procedimientos más contundentes, y este es uno de ellos.

Si se trocean las provincias de Castilla y de León en pequeñas agrupaciones de municipios, no solo serán más fácilmente manejables y comprables, sino que se perderá ese arraigado sentimiento provincial (provinciano cuando nos quieren insultar) que es lo que no gusta al castellanoyleonesismo solo arraigado en Valladolid y aledaños.

Lesmes Peña Hurtado

SOBRE LA PLAZA DE VEGA

SOBRE LA PLAZA DE VEGA

En los años 50 del pasado siglo, el Ayuntamiento de Burgos abordó con valentía y profundidad, un gran cambio en el entorno de la Plaza de Vega como puerta de entrada hacia la Catedral. Pero después, intereses particulares y algún exceso de celo lo bloquearon.

Para tener opinión sobre lo que escribo, hay que situarse en la confluencia Espoloncillo/Puente Santamaría y apreciar las formas de los cuatro edificios que se levantaron con arreglo a aquel visionario y acertado desarrollo urbanístico. Claramente se aprecia que indican la forma de una plaza circular, a saber: esquina calle Hospital Militar-San Cosme; a continuación San Cosme-Plaza de Vega, la siguiente Plaza de Vega-calle Madrid, después c/Madrid, Miranda y la última c/Miranda calle de La Parra (que siendo yo niño era una calleja de unos dos metros de ancha, y que pasó a formar parte de la Plaza cuando se derribó el bloque de casas que estaba en lo que hoy es el centro de la misma (donde está la imagen del municipal) en una de las cuales tenían su domicilio mis padres, y naturalmente yo también), por tanto no escribo “de oídas”

Ahora el Ayuntamiento de Burgos tiene una oportunidad para dejar constancia de su visión urbanística, al autorizar el proyecto de construcción del solar de la plaza de Vega, obligando a completar la forma circular que indican los edificios que señalo anteriormente.

Me refiero a la entrada más bonita de Burgos: Puente de Santamaría, delante el Arco del mismo nombre, y como fondo las agujas de la Catedral. Y esto no es una apreciación de este chamarilero de nacimiento y ejerciente, sino que son nuestros visitantes los que muestran su prioridad cuando enfocan sus cámaras hacia esa preciosa imagen, de día y de noche, y que, al parecer, es más apreciada por ellos que por nosotros mismos. No creo que sea casual la sistemática visita a esa zona de tan amplio número de visitantes. Los burgaleses que tienen su residencia en la orilla derecha del Arlanzón no disfrutan de este espectáculo; para algunos de ellos, la orilla izquierda es la periferia, y como tal nos han tratado desde el Ayuntamiento los últimos 40 años.

Después de lo que antecede, propongo, o sugiero, a todos los miembros de la Corporación Municipal, de todos los colores, que retomen el proyecto de los años 50 de forma unánime, y adopten los acuerdos necesarios para que ese solar se edifique completando, en esa parte, la forma circular, porque si se autoriza construir lo hoy cercado, tendríamos ahí una visión taponada por un “cuello de botella” que diría muy poco en bien de la Ciudad Cabeza de Castilla.

Lesmes Peña Hurtado