EL SENTIDO DEL VOTO

REFLEXIONES SOBRE LA SIGNIFICACIÓN DEL VOTO.
Desde los medios de comunicación nos “bombardean” permanentemente sobre todas las cuestiones políticas, pero en ningún caso he visto, oído o leído nada, respecto de la significación de la actitud frente a unos comicios y creo que procedería una reflexión al respecto.
Lo primero sería analizar: ¿votar o no votar? Sobre este tema se ha acuñado la falsa creencia de que el que no vota es un ciudadano sin criterio, o que no va a votar por vagancia o desidia; y que posteriormente no tiene derecho a reclamar nada, ni siquiera tiene el “derecho al pataleo”. ¿Pero, se habrán dado cuenta los que votaron al PP en Valencia, o al PSOE en Andalucía?, (por citar alguno) que votaron a unos “chorizos” y que son, en parte, corresponsables de los abusos que se han cometido amparados en esa representación; por tanto, ellos son los que no pueden quejarse porque los dieron su representación. y en uso de ella, han mangado en Valencia y Andalucía, lo que han querido o podido.
Considero la opción de no participar como una más de las que se presenta en una cita electoral: en primer lugar, si estamos en un régimen de libertades ¿por qué en esto tenemos que hacer lo que quieren los beneficiados, y no nosotros, de manera individual? Alguna persona me ha contestado ¿y si no vota nadie?: eso es absolutamente imposible sin lugar a ninguna duda; siempre irán los que participan “del pastel”, o los que pretenden participar, los demás somos los actores secundarios, los que en El Tenorio se llamaban “los malditos”, por aquella frase de: “cual gritan esos malditos”; son voces necesarias pero sin ningún poder.
En segundo lugar debiera de explicarse bien lo qué significa votar a un partido o a una persona, porque al parecer, no existe una conciencia clara de lo que supone ese acto: es nada menos, que dar nuestra representación para que después decidan en nuestro nombre. Y si yo no me fío de ningún partido o de las personas que lo dirigen ¿Cómo le voy a dar un poder para que actúe en mi nombre? Un voto es una autorización para que después, cuando ostenten el Poder, hagan lo que quieran.
Como otros muchos, yo también di mí representación a algún partido. ¡Y me arrepentí! Y supongo que no seré el único.
En los próximos comicios que se avecinan ¿aparecerá alguna opción a la que podamos dar “el beneficio de la duda” en positivo? Ya veremos.
Lesmes Peña Hurtado

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