EL FRAUDE ELECTORAL

LA POLÍTICA: UN OFICIO. LO QUE DEBIERA DE SER UN HONOR

Como en todo trabajo, siempre hay quien manda y quien obedece. En el oficio de político ocurre lo mismo. Quienes mandan son los jefes y quienes obedecen, el resto.
Si alguna duda teníamos, cada día nos lo van poniendo más claro nuestros teóricos representantes políticos; una vez elegidos por nosotros se convierten en ilustres obreros de la fábrica de poder que es cada partido político.
El PSOE ha sancionado a unos elegidos por el Pueblo, porque se les ocurrió pensar por su cuenta y manifestarlo a través del voto. Los “Jueces y Fiscales” sancionadores ¿han contado para algo con los votantes que hicieron posible la elección de los díscolos? Rotundamente NO.
Propongo un disparate: suprimir todo el tinglado del Congreso y del Senado, y que se sustituya por una mesa donde ocupen las sillas un representante por cada partido político, con la proporción resultante del sistema electoral adaptado a la situación, que podrías ser tan simple, como voto directo a una sola persona por partido, y una sola circunscripción. nacional, provincial y local Así sobrarán un montón de subordinados que ocupan los sillones del Congreso y del Senado, y a la vez toda la parafernalia que acompaña a esta “grasa” inútil, que tenemos que financiar. ¿Un disparate? Ya lo sé. Igual de disparatado que nuestros representantes que, se supone, están para arreglar y ordenar nuestra vida, y resultan ser unos subalternos sin opinión ni poder de decisión.

Lesmes Peña Hurtado.

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