DISCRIMINACIÓN POSITIVA PARA LAS PERSONAS MAYORES

DISCRIMACIÓN POSITIVA PARA LAS PERSONAS MAYORES.

Lo primero y más difícil es definir cuando una persona es considerada mayor. Así, un niño o un joven, ven mayores a sus padres, y ancianos a sus abuelos. La percepción cambia cuando se es padre y ya sólo se ven mayores a los padres, convertidos en abuelos. Y a partir de ahí la visión cambia mucho según la edad y las circunstancias.

Ocurre, que los cambios que se van produciendo en la sociedad, (hoy y siempre), nos sobrepasan cuando dejamos nuestra actividad, y entonces nos vamos quedando cada vez más atrás en cuanto a las actualizaciones tecnológicas se refiere: recuerdo el problema que era para mi padre conducir su automóvil, y lo fácil que era para mí. Las tecnologías actuales tienen para mí, las mismas dificultades que tenía para mi padre conducir un automóvil, y las que vendrán presentarán los mismos problemas para las personas que ahora están en su apogeo físico y mental. ¡Seguro!

Pero “que nadie se muestre altivo aunque en el estribo esté, que puede quedarse a pie el gaucho más advertido” (de la obra “El Gaucho Martín Fierro). ¿Y a qué viene esta cita literaria? Pues sencillamente, a que los actuales gobernantes, hoy en el estribo de todo, más pronto o más tarde, se caerán, les bajarán o los tirarán del Podio ¡sin ninguna duda! Y será entonces cuando sufrirán las mismas consecuencias que tenemos que soportar las personas hoy mayores. Por tanto les aconsejo, que lean de nuevo la frase inicial de este punto, porque cuando uno está absorto en la burbuja del poder no se detiene a reflexionar que este tiempo pasará y que sus pies son de barro.

Como base en todo lo anterior, propongo a los actuales gobernantes el estudio de algún tipo de discriminación positiva a favor de las personas más mayores, y de manera especial en cuanto a las normas que nos obligan a saber determinadas acciones basadas en las actuales tecnologías. Desde el punto de vista moral, (no desde el político, que eso es cosa de los hombres y por tanto subjetivo) creo que no se nos puede obligar a conocer unas habilidades, o conocimientos, de las generaciones actuales a las personas que no pertenecemos a ella. ¿O tenemos que quitarnos de en medio para no estorbar? El tiempo se encarga de todo incluso de los que están en el poder “de paso”. ¡No se equivoquen! Otro día escribiré cuales son esos avances tecnológicos que tenemos encima, y los que amenazan a los actuales mandamases.
Lesmes Peña Hurtado

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