Contestación a consulta

 

Contestación de Lesmes Peña Hurtado al correo recibido de Alfredo Pindado, a falta de otro camino para hacerlo. Además para conocimiento que quienes piensen de la misma forma.

No creo que usted, o tú, puedas valorar mi agradecimiento por este comentario que me envías. Por ello, en primer lugar GRACIAS DE TODO CORAZÓN.

Te aclaro: cómo sabes mi edad es de 81 años (no es una disculpa, es una realidad) y me he metido en esta camisa de “once varas” a sabiendas de que esto no es de mi generación, pero he asumido el riesgo porque estoy escandalizado de la deriva de indecencia que está dominando nuestra sociedad en general, no sólo entre los políticos, que también, sino en todo lugar donde haya la posibilidad de llevarse “algo”: lo que se pueda afanar o arramplar, sin ningún miramiento o limitación.

El robo, ilegal, y peor aún el legal o legalizado, se ha convertido en “el pan nuestro de cada día”. Es algo normal, lo lógico, lo común. Lo hace todo el mundo. Yo reivindico el NO rotundo. Hoy lo anormal es no aprovecharse de cualquier posición dominante o privilegiada para obtener ventajas escandalosas o prebendas indecentes de todo tipo: dinero, o lo que sea. Lo estamos viendo por lo que se publica en medios de comunicación no necesitados de la publicidad institucional, o de las ventajas que pueden obtenerse por los propietarios.

Y cuando alguna persona se comporta como mandan las más elementales normas de honradez y respeto a los demás, no resulta creíble para el materialismo que han generado los grupos, políticos y sociales, dominantes en las tres últimas décadas, que ha pervertido todo.

Por todo ello, no me quiero morir sin darme el placer de dar rienda suelta a mí indignación a través de este medio porque los periódicos, salvo excepciones muy significativas, que han hecho una magnífica labor de denuncia, como debieran de hacer todos, están vendidos a la publicidad institucional (una inmoral forma de hacer periodismo donde sólo es publicable lo sea “a favor del que manda en la distribución del dinero público”) que se paga generosamente con nuestro dinero, o lo que es lo mismo, con el dinero que nos roban a través de unos impuestos confiscatorios para los indefensos.

Hecho esta aclaración contesto a tu comentario, con el que estoy absolutamente de acuerdo. El que no aparezcan los comentarios no es porque yo así lo haya decidido. Hemos tenido que adoptar esta forma debido a que he recibido algunos días más de 1.000 correos en todos los idiomas del mundo, incluidos alfabetos de todo tipo. Para mí desconocidos. Esto ha supuesto tener que dedicar mucho tiempo a su borrado (desde mi reconocida ignorancia sobre este mecanismo), porque en el momento que he dejado de abrir la página dos o tres día, se ha bloqueado con miles de comentarios inconsistentes sin relación al contenido de cada post, enviados, al parecer, desde ignotos lugares del mundo.

Confío que la persona que me ha puesto en marcha este blog pueda programarlo para que los comentarios de todo tipo queden plasmados, a los que yo, con gusto contestaré si procede.

Repito mi agradecimiento a Alfredo Pindado, así como a todas las personas que se han interesado por mis comentarios, en casos, utilizado cómo filosofía propia por algunos, difundidos en medios de comunicación, sin citar la fuente de ese pensamiento. “De todo tiene que haber en la viña del Señor”.

Mi respeto y amistad para todas las personas sufridoras de estos mangantes.

 

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