¿Conoce usted algún hospital en el mundo con acceso por unas galerías comerciales?. Bueno, pues yo si: en Burgos

 

Para entrar en el nuevo hospital universitario de Burgos: o pasas frío, o sufres el viento helador, o el sol abrasador. Puedes hacerlo accediendo por las sinuosas y retorcidas escaleras, casi invisibles, o  esperando al ÚNICO ascensor para subir a la planta de entrada, que, ¡sorpréndanse!, está ubicada en el primer piso de la edificación. Pero retorcidamente “El” ascensor no está dentro del edificio, como parece indicar lo que es habitual en cualquier edificación, la lógica y el sentido común: NO.

La entrada y salida del ascensor está totalmente fuera, o sea a la intemperie, descubierto, sin nada que cubra de la posible lluvia, sol, viento o frío. ¿Conocen ustedes un caso similar donde el ascensor esté fuera del edificio?, yo no. Se ha utilizado la desapacible climatología burgalesa, para castigar a los enfermos y sus acompañantes que se resistan a pasar porlas horcas caudinas” decididas por personas que no se merecen ser consideradas como tales. Yo veo a esta inmunda calaña más cerca de: diablos malignos, belcebú con sus atributos cornamentales y la continuación de la espina dorsal.

Cómo intento ser justo y acercarme lo más posible a la realidad, debo indicar que existe otra escalera que no obliga a pasar obligatoriamente por las galerías comerciales. ¡Faltaría más!. Al efecto, se han diseñado unas escalerillas, que cuesta un hu…encontrar. Naturalmente su recorrido siempre a la intemperie, por donde después de hacer un recorrido largo e ilógico, subes, absurdamente, para después bajar a cualquier consulta en el denominado sótano.

Es innominable este laberinto consentido por el poder político. Que para acceder a una consulta situada a nivel de la calle, tengamos que subir al primer piso, para después bajar al que debiera de ser la planta baja, no resiste ningún razonamiento. ¡Ninguno! Salvo la codicia llevada a su grado más extremo. Bueno, sí se puede acceder al malllamado sótano sin pasar por el primer piso, naturalmente pasado por el pasadizo comercial. Creo que en este asunto se les ha ido la mano a los diseñadores: este proyecto no es autorizable, ¿Y quien lo ha permitido? Pues alguien con mando en la Junta de Valladolid, sin moral y aterrorizado por un posible acoso mediático. ¡Vamos!, lo que vulgarmente conocemos como un cobarde acojonado.

Con un único y más bien pequeño ascensor, para el uso que se le ha adjudicado, siempre habrá que esperar a su llegada, tanto al subir como al bajar, soportando lo que el clima depare en cada momento. Sólo una, o unas mentes retorcidas, maliciosas, perversas, e indecentes, puedan diseñar tan cruel artimaña, utilizando los rigores climatológicos para hacer que los enfermos pasen por donde esas mentes enfermas: de ambición de dinero y de Poder, han decidido de antemano. ¡Despreciables tipejos!.

Estos seres con apariencia de humanos, decidieron obstaculizar el normal desarrollo de un proyecto de hospital, y deben de  llevar de por vida colgado el Sambenito del descrédito y la indignidad: GENTUZA debe de ser el letrero.

Lo pretendido por estos inmorales, es simplemente: que subas por las anchas y cómodas escaleras protegidas de los duros elementos climatológicos burgaleses, preparadas para ese fin. Entras en una zona de comercios a derecha y a izquierda, o lo que es lo mismo unas galerías comerciales y después de recorrer parte de ellas, por obligación, ya estás en el hospital Público-Privado o Privado-Público. Me pregunto ¿No atenta a la sensibilidad humana la presencia física de los servicios funerarios? A mí no me parece adecuado ese recuerdo en ese lugar. ¡Pero si pagan, qué más da!

Alguien que causa daño a sus semejantes, de forma intencionada para la obtención de sus bastardos objetivos, se merece el desprecio de toda la sociedad y el rechazo de convivir entre nosotros. Yo manifiesto explícitamente que cuenten con mi desprecio y me avergüenzo de haber tenido tratos personales con algunos de los que considero muñidores de esta operación de despreciables maquinadores. Siempre les veré necesitados de sufrir el castigo que se merecen, que tiene que ser proporcional al daño causado en todos los campos. También deben de recibir el mismo trato perverso y cruel que ellos han infringido a toda la ciudadanía obligada a “pasar por el aro”.

Despreciables y asquerosos beneficios económicos sin respetar a las personas y sus mínimos derechos cívicos representa el denunciado capitalismo salvaje que da legitimidad al comunismo, también salvaje.

Este inhumano proyecto, se realiza sobre una superficie suficientemente espaciosa como para haber diseñado la entrada por la planta baja, que es lo que indica el más elemental sentido común. Pero, en este proyecto no manda el sentido común. Aquí ha mandado la desmedida ambición de unos pocos cerdos de guante blanco (guante sucio y manchado por los excrementos: comportamiento propio de su condición irracional). El proyecto, no es más que una maquinación para alterar el discurrir normal de las cosas, desde una miserable obsesión por convertir a los enfermos y visitantes del hospital en potenciales clientes. Todo está en venta, hasta la vergüenza y la dignidad.

Y todo ello tolerado, consentido y necesariamente financiado por otro Ente impuesto a los ciudadanos de Burgos: el NACYl (nacionalismo de La Cosa vallisoletana), donde algún, o algunos escupibles personajillos, han participado en este contubernio, colaborando y aprobando el más miserable proyecto que he conocido. Lamento mucho que no haya en la lengua castellana algún adjetivo des-calificativo que refleje a esta calaña inmunda sin honor ni dignidad.

Respeto más a una rata que a todos los que han participado en este contubernio “burgovallisoletano”.  

¡Aclaración!: las consultas médicas están en el denominado sótano, que no es tal, pues está en el mismo plano que el exterior, o sea la calle, de tal suerte que entrando por las galerías comerciales no es obligatorio subir al primer piso. Todo cristo tiene que pasar por las tiendas, nos guste o no nos guste. ¡Y todos a callar! O te arriesgas al terror mediático (que es lo que estoy haciendo yo con este escrito, pero a mi edad no sé si me asusta algo). Esta entrada es el sitio por donde debió de estar la entrada principal al hospital.

Todo este sofisticado y laberíntico sistema, es una forma retorcida de hacer dinero, usando el daño a personas, y además enfermos, como medio para lograrlo. No conozco otra forma más despreciable de intentar ganar dinero: todo será legal ¡Seguro! pero no puede ser más inmoral. Hasta los ilegales ladrones me merecen más respeto, porque no es el daño y mal ajeno el instrumento básico de su dedicación, cosa que sí es el caso que nos ocupa. El daño ajeno, a través del frío o el calor excesivo, es el instrumento para lograr el pretendido beneficio económico. ¡Inmoral e indecente! que pisotea el más elemental respeto al ser humano. ¡Claro ellos se comportan como lo que son!

Según he oído la empresa que gestiona todo este tinglado, está perdiendo dinero (serán las empresas representadas, porque echar mano a la ingle en busca de la cartera personal, es excesivamente doloroso para la gentuza, más acostumbrada  “a coger, que a poner”). Al respecto me haría dichoso una caída financiera o cualquier otro escándalo, que fuese motivo para que se aclarase todo lo que es este entramado político-financiero y del que alguno tendría que responder.

No me creo lo de las pérdidas, soy titular mercantil y sé cómo se pueden manipular los números para que den el resultado deseado… sobre el papel que todo lo aguanta. Sino ¿Cómo se pueden explicar los grandes fraudes que han perpetrado algunas entidades financieras del mundo?

No tenía intención de comentar una de las otras maniobras desvergonzadas de estos mangantes. Se trata del aparcamiento con precio abusivo y diseñado todo el exterior para que no exista la posibilidad de aparcar los vehículos particulares. Otra descarada manipulación para que tengamos que pasar por caja. Esto no es un hospital, es un contubernio comercial.

En Burgos es “vox populi” que quien manda en esta ciudad no son sus dirigentes políticos. Porque ya es casualidad que algunos de los disparates urbanísticos, han terminado beneficiando descaradamente al caciquismo. El Pueblo burgalés sabe bien a quien acusa en sus protestas, ¡no se equivoquen señores caciques! Todo tiene un límite y en esta ciudad y provincia, se han saltado todos los límites. Así que no sorprenda a nadie las reacciones populares “a la contra” y que, me temo, que no han terminado. Las rebeliones populares, en el mundo entero, siempre se han iniciado por algo menor, que ha encendido la mecha, pero en el trasfondo había una acumulación de abusos, de uno u otro orden. ¿Cómo se disparó la Revolución Francesa?. Confío que aquí no se reproduzca la guillotina, actualizada al siglo XXI. Que Burgos sale en los telediarios nacionales: por algo será. La violencia provocada por los maquis, la ETA y todos los demonios habidos y por haber. ¡Que no, caciques malignos!, que no,  que todo ello es consecuencia de una contumaz desinformación y manipulación, donde La (articulo determinado) verdad está sistemáticamente sustituida por una (articulo indeterminado) verdad interesada, lo que lejos de calmar la indignación extendida del Pueblo de Burgos, solivianta aún más.

Preguntas que están en la calle: ¿Estaremos todos equivocados, o nos ven, únicamente, cómo carne con ojos, que no es capaz de pensar por su propia cuanta? ¿Tenemos derecho los burgaleses a sentir y pensar, que alguien o alguienes nos están condenando al arrinconamiento y al empobrecimiento de nuestros descendientes? ¿Cómo se puede estar reiterando acciones, una y otra vez, sin que se modifique ningún comportamiento? ¿Tanto pánico tienen los políticos que debieran mandar, a que se hagan públicos sus trapos sucios? ¿Tan graves serán?. No es fácil encontrar respuestas lógicas o con algún sentido a todo lo que está sucediendo en Burgos, salvo por el terror de los políticos a los medios de comunicación, que pueden arruinar su carrera. Final por hoy.

“Tierra sagrada donde yo nací, suelo bendito donde moriré”

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>