Archivos mensuales: febrero 2017

DE CARTERISTAS

FALSIFICACIÓNES CASTELLANO Y LEONESAS

“Lo que es bueno para Valladolid, es bueno para Castilla y León”
Se me había olvidado esta famosa frase del ex-alcalde de Valladolid, pero uno de estos días se la he oído a un personaje en la TValladolid, como una gracia entre vallisoletanos ja,ja,ja. Es una especie de burla y un claro reflejo de una actitud prepotente, por no decir chulesca, más propia de un carterista que de un supuesto político; claro que lo que es bueno para Valladolid es bueno para Castilla y León, porque en la práctica “tanto monta” Valladolid o Castilla Y León. También podríamos hacer otra frase, que es igual de acertada: “lo que interesa a Castilla y León, es lo que interesa a Valladolid”. A los leoneses y a los castellanos, nos han metido la mano en el bolso, nos han mangado la cartera, con la ayuda de los nuestros , y además tenemos que reírnos de sus dichos “graciosos”. Después de la cartera, ya sólo nos queda pagar el burro que nos venda algún gitano de Valladolid.

Le4smes Peña Hurtado

CASTILLALEON, una denominación incorrecta

 

CASTILLALEON. Denominación incorrecta
Desde diversos medios audiovisuales se está oyendo la inadecuada denominación Castillaleón, para referirse a la Comunidad de Castilla Y León, lo cual es improcedente mientras no se cambie oficialmente el nombre. Que un vallisoletanista utilice esa expresión, es lo suyo, hace tiempo que intentan imponerlo. Pero que se oiga en emisiones nacionales, o castellanas, o leonesas, supone una manipulación política nada inocente. Por menos que esto, en otras latitudes españolas se montaría “un Cristo”, pero los leoneses y los castellanos nos hemos acostumbrado a la sumisión frente al soterrado Nacionalismo de Castilla Y León (NACYL) y el que proteste, es un fascista. A los castellanos y a los leoneses se nos ha uncido a la fuerza para tirar de un carro que no es el nuestro, pero deberíamos exigir que quede claro que se trata de una pareja, no de una unidad: convertir a Castilla Y León en una sola cosa, es otra de las falsedades de una identidad que no existe. Esto fue un matrimonio a la fuerza, pero como todo matrimonio está compuesto de dos.
Lesmes Peña Hurtado

EL CENTRALISMO ABSORBENTE NO ES CUESTIONABLE

¡HASTA AHÍ PODIAMOS LLEGAR!

El actual Consejero de Educación de León y Castilla ha propuesto estudiar la integración del campus de Soria en la Universidad de Burgos. Se supone que esta propuesta contará con amplia información y estará fundamentada en el conocimiento y la conveniencia del cambio de Valladolid a Burgos. Se menciona la palabra equilibrio, pero esa expresión no está en uso en esta Comunidad de provincias, aquí lo que se lleva son las expresiones: centralización, absorción, pero, equilibrio, justo, razonable, descentralización, repito: no se lleva.

Quizás el origen leonés de don Fernando Rey ha hecho posible esta osada propuesta, pero las potentes fuerzas vallisoletanistas ¿Cómo van a permitir el traslado de algo ya centralizado en su Valladolid? Ni un solo puesto de trabajo, ni un minúsculo poder.

Con este cambio, Soria estaría con Castilla, cosa que no lo está ahora con la leonesa ciudad de Valladolid.

Para no inducir a error, y como final de la película, hay que aclarar que el señor Consejero de Educación de La Cosa de Castilla y también León, o sea, Valladolid, ya ha rectificado y archivado el caso de integrar el campus de Soria en la Universidad de Burgos.

El resultado final, ha sido el PREVISIBLE, aunque el leonés no haya quedado precisamente como una persona de principios, o un valiente.

Quizás el temor a perder El Sillón “consegeril” exigido por “El Centro del Centralismo del Universo Universal” que es la leonesa ciudad de Valladolid.

Lesmes Peña Hurtado

LA BORRASCA POLÍTICA

PERSPECTIVA POLÍTICA

El pasado día 18 leí el artículo publicado en Diario de Burgos, página 5, bajo el título “Con el Viento de Cara”, escrito por mi amigo y compañero de estudios Luis Ángel de la Viuda. Creo que es más lo que quiere decir, que lo que dice.

De la Viuda y yo tenemos ya la edad suficiente como para no amedrentarnos ante el viento, venga de donde venga. Ya se nos pasó el tiempo de los miedos a las consecuencias de expresar opiniones libremente. Pero, yo creo, que desde esta privilegiada posición que nos da lo vivido, también tenemos alguna obligación, porque quienes tienen el inconveniente de ser más jóvenes, no pueden, o no deben, asumir los riesgos que conlleva decir lo que se piensa, con el riesgo de que no guste a los que tienen el mando. Nosotros, que también fuimos jóvenes, tenemos la ventaja de poder hacerlo porque ya nos afectan poco esos peligros.

Hace años escribió mi querido Luis Ángel, una frase que no se me ha olvidado, porque los que mandan en Burgos me lo recuerdan a menudo con sus actos, o fechorías. La frase que no sé si será literal o no, pero sí lo es el sentido de la misma: “a Burgos se la está arrinconando”. Lapidaria y contundente expresión, que yo completaría: “con la ayuda de los nuestros”. En otros lugares menos medrosos, o menos conservadores, se hablaría de traidores, aquí se les sigue votando. Está claro: tenemos lo que queremos, o lo que nos merecemos.

La España de las diecisiete autonomías, más el gobierno del Estado, es un disparate en lo económico y en lo político, y por una vez, y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con el señor Pujol, cuando manifestó que Cataluña no puede ser tratada de igual a igual con las autonomías de La Rioja y Cantabria (creadas sin más fundamento que la conveniencia de Valladolid), sentadas a negociar de tú a tú con el gobierno de la Nación, y al lado de otras, que, aunque discutible, son otra cosa. La verdad es que parece una broma ver al “jetilla” Revilla en la presidencia, al lado del señor presidente del gobierno de la nación española. Esto no es ni serio ni consecuente. Por todo ello, puede llegar a resultar comprensible la no participación en la reunión de los autonómicos, de las dos autonomías díscolas.

Las cosas disparatadas tienen consecuencias también disparatadas, y “este Cristo” de las autonomías es una de ellas. Para contentar a una actitud provinciana centralista, se ha hecho iguales a quienes son manifiestamente desiguales: Cataluña, con su historia, equiparada a La Rioja o Cantabria. Con todo mi cariño para las dos autonomías desgajadas de la vieja Castilla. Ya nos gustaría a los burgaleses desengancharnos de Valladolid y emparejarnos con ambas. Eso sí que sería una autonomía próspera y consecuente: el tercio superior de Ebro.

Lesmes Peña Hurtado.