Archivos mensuales: noviembre 2016

SOBRE CICLISTAS

YO TAMBIEN FUI CICLISTA.

En mis años mozos (pongamos hace 70 años) ya había multitud de bicicletas circulando, pero siempre por la carretera o calzada, nunca por las aceras. Los Guardias Municipales eran bastante rigurosos, con los ciclistas, nada parecido al presente. Recuerdo una curiosidad: todos los años teníamos que sacar una matrícula en el Ayuntamiento que había que colocar en el eje del manillar y que cada año era de distinto color para mejor control de los agentes de la autoridad.
Este escrito pretende insistir sobre la urgente necesidad de una regulación desde el punto de vista de un anciano, que cree tener aún derecho a andar por las zonas reservadas a los peatones sin el riesgo de ser atropellado por un vehículo, como lo es una bicicleta. Al respecto procede aclarar lo que la Real Academia Española de la Lengua define como una bicicleta: Vehículo de dos ruedas de tracción humana. Y ¿Por dónde debe circular un vehículo? Pues por donde lo hacen el resto de los vehículos, aunque tengan distinta propulsión. Por tanto, Carril Bici, Si, pero (como han escrito acertadamente otras personas) no restando el espacio destinado a peatones, y mucho menos aun la invasión por los vehículos en los espacios reservados a las personas. Tenemos lugares donde los ciclistas se olvidan del carril bici y circulan libremente por los paseos a toda velocidad. Un ejemplo, Paseo del Espoloncillo.
Además de lo anterior, parece lo razonable que también las bicicletas o patines, tengan un límite de velocidad.
¿Qué tenemos que hacer hoy los peatones cuando se nos aproxima una bici? Cuando viene de frente, pues a parar y dejarle pasar, pero el peligro está cuando el ciclista va en la misma dirección que el peatón y le adelanta sin aviso, a veces a escasos centímetros, lo que representa, que si el peatón hace en ese momento algún ligero movimiento lateral no previsto por el ciclista, es atropellado: al suelo y al hospital. ¡Hay! ¿Quién lo diría?
He leído en varias ocasiones la invocación al Código de la Circulación exigiendo a los automovilistas que deben respetar la distancia de un metro y medio cuando el automóvil adelanta a la bicicleta, pero ¿respetan ellos el metro y medio cuando adelantan a un automóvil? ¿Qué dice ese mismo Código de Circulación respecto del adelantamiento de los ciclistas a los peatones? Pues sencillamente NADA porque en España no existe ninguna norma que prevea que los vehículos circulen por las zonas peatonales y de nada nos vale que en otros países permitan eso o más, aquí, de momento, no está permitido; otra cosa es la permisividad de la autoridad y sus agentes.
Alguien me dijo que circular en bici por la carretera era peligroso, a lo que contesté: igual de peligroso que un ciclista por una acera. Es generalizado el sentimiento de temor que generan los ciclistas entre los peatones de más edad. (Como te ves, me vi, y como me ves, te verás)
Las embestidas se vienen repitiendo desde hace tiempo, unas publicadas (las menos) y las más, anónimas. Recuerdo: señora fallecida en un paso de peatones al inicio del paseo de la Quinta por atropello de un ciclista, y el esposo al hospital. Otro, anciano atropellado, al suelo y al hospital con las gafas clavadas en la ceja; otro más, señora mayor, rotura de cadera; hoy solo puede andar con ayuda de un bastón ¡Y esto seguirá igual o peor, si no se aborda con contundencia!. Pero el peligro para los peatones no se limita a las personas mayores, otro caso: Señora joven atropellada, que hoy está haciendo rehabilitación, aunque en este caso el ciclista se comportó como corresponde a una persona bien nacida, consciente del daño producido. Pero lo claro es que quienes tienen tanto afán por gobernar, no le meten el diente a esta situación que naturalmente no se resuelve con Aspirinas, o con paños calientes.
Me permito sugerir que la normativa al respecto tendría que establecer la obligatoriedad de unos conocimientos básicos del Código de Circulación como se exige al resto de actores en las carreteras y calzadas por donde circulan los vehículos. Además debiera ser obligatorio que el vehículo dispusiese de un seguro de Responsabilidad, para que el autor no tuviera por qué salir huyendo como un delincuente después de un acto, quizás irresponsable, pero no un delito intencionado, porque lo que sí es delito, es dejar abandonada a la víctima del atropello
Un ciclista no es un peatón montado en una bici, lo mismo que tampoco lo es un motorista o un automovilista; cada cual tiene su espacio respetando el de los demás. Da la impresión que algunos ciclistas no tienen más limitación que el temor a su propia integridad física; además cunde el ejemplo entre los nuevos ciclistas e incluso entre los patinadores, que en casos, su velocidad es claramente excesiva, lo que representa el mayor peligro.
El exceso de velocidad debe de ser cortado con rotundidad. No se puede consentir que un ciclista o patinador circule velozmente sorteando a peatones como si estos fuesen unos bolos, en un juego peligroso para los bolos, que no son unos cilindros de madera: son personas.
Y como final transcribo una noticia del Diario de Burgos, el martes uno de diciembre de 2.015. Página, 2: en Burgos hace 75 años, o sea el día 1 de diciembre de 1940. (Copia literal) “La Alcaldía ha multado al conductor de una bicicleta por circular montado en ella a lo largo del paseo del Espolón” ¡igual que ahora!
Lesmes Peña Hurtado.