Archivos mensuales: julio 2016

LA LEY DEL EMBUDO

LA LEY DEL EMBUDO, EN ESTADO PURO.
Es lo que se me ocurre pensar cuando escucho, o leo, las informaciones respecto de la situación creada con los Consorcios que en su día firmó el Ayuntamiento con las Cajas de Ahorro: Caja de Ahorros del Círculo y Caja Burgos, referidas tanto al desvío del ferrocarril como a la IV ampliación del Polígono Industrial de Villalonquejar.
Al parecer, se trata de que los adquirentes de las dos instituciones de ahorro ¿sólo compraron los derechos, pero ninguna obligación? pues es lo que se deduce del escapismo de las empresas adquirentes de las antiguas Cajas burgalesas, cuando afirman que no tienen obligación de asumir su parte proporcional de los “números rojos” derivados de aquellos contratos, porque no fueron las nuevas las que firmaron. ¡Cara dura!
Doy por sentado que bastantes burgaleses estaremos pagando hoy las hipotecas que en su día firmamos con las anteriores Cajas burgalesas, no con las compradoras, por lo que partiendo del mismo principio que aplican las nuevas con los consorcios, los que firmamos aquellas hipotecas, no debemos nada ni a la Caja Catalana ni tampoco a la Aragonesa. En todo caso se lo deberemos a las dos Cajas burgalesas, pero no a las nuevas, pues si no asumen las obligaciones que firmaron las anteriores, tampoco debieran de hacerse con los derechos.
En todo caso es un comportamiento miserable, que los burgaleses tendríamos que “pagar” con nuestra huida como clientes. Yo ya he cancelado con una de las dos, y tengo previsto hacer lo mismo con la segunda. Me considero moralmente obligado a hacerlo.
Todo lo escrito deja clara la aplicación de LA LEY DEL EMBUDO por parte de las entidades adquirentes de las antiguas Cajas burgalesas.
Lesmes Peña Hurtado

Cuando oigo las temperaturas MINIMAS del verano en España, me regocijo interiormente, por no tener que sufrir esas INCLEMENCIAS del tiempo (eso si son inclemencias, y no los cero grados en invierno). Eso de no poder dormir por exceso de calor es insoportable, y lo digo por experiencia, pues en una etapa de mi vida laboral, tuve que desplazarme todas las semanas a Extremadura.

En Burgos tenemos una temperatura perfecta: en invierno hace frio, ¡coño! como en casi todas partes ¿Qué nos tenemos que poner algo más ropa? si, pero eso es todo. Estando fuera del domicilio, encontramos calor en todas partes, cosa que no ocurre en todos los rincones de España. Mis recuerdo de pasar frío, no son de Burgos, son en Bilbao y Marbella (hace ya muchos años). Pero las tardes de verano, cuando sale nuestro fresco, son un privilegio desconocido e inexplotado por infravalorado.

La Marca de Burgos (digan los políticos lo que quieran) no es la gastronomía, que también, es el frio. La palabra Burgos se asocia inmediatamente con el frio. Si los que se gastan nuestro dinero decidiesen publicitarlo, tendríamos gratis el 90% ya hecho. En estos calurosos y agobiantes meses de Julio, Agosto e incluso Septiembre, podría ser un excelente atractivo invitar a visitarnos y compartir unos días placenteros. Nosotros queremos compartir el Fresco. No somos egoístas.

¿Porqué no? “Burgos la ciudad del frío” “nuestra especialidad en Verano”

Lesmes Peña Hurtado

Este comentario es ampliación de otro publicado a primeros de junio. VER TAMBIÉN.

EL PÁNICO A LOS FUEGOS ARTIFICIALES Y TODO LO CONTRARIO

DE LOS FUEGOS ARTIFICIALES Y DEL CANTO DEL HIMNO A BURGOS.
Es comprensible que después del accidente provocado el pasado año por los Fuegos, se hayan de tomar unas medidas preventivas, pero tampoco es cosa de “dar un golpe de péndulo” llevando estas medidas hasta situaciones que parecen extremas. Bien está la prevención, pero sin llegar hasta el extremo de limitar el número de personas presentes en actos dentro de amplios recintos totalmente cerrados. Estas extremadas prevenciones nos pueden llevar a pensar que esto que siempre ha sido visto con mucha naturalidad, sea algo que no hemos valorado suficientemente por su peligrosidad ¿Si tan peligroso es esto de los fuegos artificiales, porque no se suprime o se traslada a un lugar alejado de la población? ¿O es sólo parafernalia política, como casi siempre? ¡Esto nos demuestra la tecnología y competencia de la empresa pirotécnica! O ¿será otro cambalache más, como la inexplicable adjudicación de la cafetería de Fórum? Parece tonto asumir tanto riesgo en algo que, es espectacular, pero no importante para la ciudadanía en general.

Muy al contrario del despliegue protector de las personas por los fuegos, es la falta de previsión y prevención, en la celebración del canto del Himno a Burgos celebrado ante el Arco de Santamaría, donde se produce una considerable concentración de personas en el Puente del mismo nombre; en el inició del paseo de la Isla y en la parte del Espolón próxima al puente. El espacio se queda pequeño para el número de personas que allí se concentran, y por tanto se genera un apelotonamiento de gentes. Cuando se termina el canto sucede que se tarda mucho tiempo para dispersarse el gentío, porque cada persona quiere ir en la dirección que desea y se produce una enorme confusión en todos los sentidos: unos para un lado, otros al contrario y otros intentando cruzar. Tampoco contribuye para aligerar esa evacuación, el “generoso apartado político” que reduce considerablemente el espacio de evacuación. En resumen, el mensaje es que si se produjese algo inesperado, como unos petardos y un bote de humo, como sucedió en la discoteca de Madrid, la estampida sería inevitable ¿nos hacemos una idea de lo que sucedería?, todos intentando separarse de los petardos o del humo, en un “sálvese quien pueda”. Mejor será pensar en evitarlo. Bueno, pero sin llegar al extremo de que tengamos que cantar en Sarracín o en San Medel, pongamos por caso, porque todo es posible en esta ciudad.

Lesmes Peña Hurtado

LA TERCERA GUERRA MUNDIAL

LA TERCERA GUERRA MUNDIAL.

La decisión de los británicos se salirse de la Unión Europea, dispara las alarmas contra la macro-burocracia de la Comunidad Europea que intenta controlar todo y a todos, y los británicos se han revelado, como terminarán la mayoría de los países si no se produce un retroceso sustancial de lo que hoy se denomina vulgarmente como Bruselas, pero que la realidad nos va dejando constancia de que quien decide no es Bruselas, sino Berlín.

Lo acepten o no los gobiernos europeos, estamos viviendo, o sufriendo, la tercera guerra mundial, declarada, como las anteriores, por Alemania; esta vez sin bombas, ni tanques, ni soldados, ni nada parecido: ahora la guerra es económica ¿Y quién decide en Europa los temas económicos sino los dirigentes alemanes?¿con quién habla el Sr. Rajoy de la deuda de España?, pues, como todos hemos leído, con la Sra. Merkel. También hemos oído que hay un Parlamento, unos parlamentarios y un “tinglado” político, del que sabemos bastante poco. De la administración más cercana (pongamos Provincia y Ayuntamientos) sabemos lo que nos quieren decir, pero de las Autonomías, o del Gobierno Central, solo sabemos que existen en los periodos electorales, pero del tema europeo, aún menos. Tenemos una somera idea de lo que se derrocha en España, pero de lo que nos cuesta Europa, nada de nada.

Uno de los temas que ha servido de justificación para la Unión Europea, o el Mercado Único, es la llamada globalización, que es una gran operación económica a nivel mundial, y que, casualmente, beneficia a Alemania y perjudica a los países del sur de Europa. El resultado es evidente: los ciudadanos de Alemania tienen un nivel de vida muy alto y, casualmente también, un nivel de paro muy bajo. Por el contrario los países mediterráneos viven una realidad totalmente inversa, justo lo contrario: cierre de empresas, pobreza, paro, descontento y sin visos de que esto se resuelva, por muchas “cantinelas” que nos canten los Partidos Políticos ¿Será solo casualidad, o algo más?

Desde una visión elemental, sin pretensiones doctrinales, la globalización tiene como medio, la supresión de los aranceles fronterizos de todos los países: “Vamos a repartir La riqueza mundial” Sí, Si. Las empresas europeas no tienen ningún problema para exportar a China, India y demás países asiáticos; el “único problemilla” es que los países desarrollados en parte, como es nuestro caso, no podemos competir con los emergentes, dada la gran diferencia de cargas impositivas que lleva un producto manufacturado en Europa o en Asia; pero invirtiendo el “viaje”, es muy fácil para los asiáticos vender sus productos a los europeos, que es lo que está sucediendo actualmente. Se trata de una competencia muy desigual que están soportando todos los países con pequeñas, mini, o micro empresas, fundamentadas en la iniciativa y la habilidad manufacturera, heredada de generaciones anteriores, y que han sido uno de los sustentos más firmes de la economía española. Los precios de los productos asiáticos son más económicos, debido a los bajos salarios en todo el proceso productivo, desde la materia prima, hasta la manipulación final; a todo ello se acompañan las escasas exigencias salariales y sociales, lo que hace inviable la competencia de igual a igual, entre los mismos artículos.

Por otro lado Alemania, (y aquí es donde está “La madre del cordero”), desde su reunificación, tiene tan enorme capacidad industrial que se le quedó pequeño el mercado europeo, y en los mercados americanos está muy asentada la industria de EE.UU. por lo que no es fácil entrar en competencia en aquel Continente. Así que solo le quedaba Asia para la venta de sus productos de alto nivel técnico y económico. No debe olvidarse que estos países están en un proceso de industrialización, y son por tanto, unos muy importantes potenciales compradores de maquinaria de alta tecnología. También es importante saber, que dentro de esos miles de millones de personas, ya hay millones de millonarios, también potenciales compradores de sus productos de alta gama, que no es necesario detallar, pero que son muchos. Para que los países industrializados sean más ricos, los países manufactureros mediterráneos, deben de cerrar sus empresas. Es el caso de España, Italia, Grecia, Portugal, etc. donde la desindustrialización, el paro y Deuda es el resultado. ¿Y vamos a poner remedio? No.

Por si lo anterior fuese banal, tenemos el agravante de que los países que sufren esa competencia, no pueden defenderse por los propios medios de cada nación. Porque podrían imponer aranceles en sus fronteras, pero no pueden hacerlo porque lo impide su integración en la UE. Tampoco pueden decidir la devaluación de su moneda, porque la misma es el Euro, manejada por Bruselas, Berlín o la Sra. Merkel, y la valoración está en manos de los países ricos, no de los que estamos en proceso de empobrecimiento.

¿Estamos o no, sufriendo la Tercera Guerra Mundial? Esta vez sin bombas. Las “bajas” no son por deflagraciones. Ahora las bombas son de succión, que absorben el dinero de nuestros bolsillos, ante la pasividad de unos gobernantes que ni lo entienden ni les interesa. Los ciudadanos de Gran Bretaña han decidido lo que les conviene: defenderse, antes de que sea demasiado tarde
Lesmes Peña Hurtado.