Archivos mensuales: marzo 2016

ATAQUE A LAS PROVINCIAS, TAMBIÉN DESDE EL PP

ATAQUE A LAS PROVINCIAS, TAMBIÉN DESDE EL PP.
En la Taifa llamada Castilla y León, -fruto del troceo de la Sociedad española en diecisiete- se creó una Fundación con el objetivo de crear el sentimiento de pertenencia a ella, pero a pesar del derroche durante treinta años, no lo han conseguido (por algo será).

Por el cauce normal será muy difícil hacer desaparecer el sentimiento provincial, sí Provincial.  Mas ahora aparece un “inocente” mapa de zonificación rural, que no es más que otro intento de “voladura” de ese arraigado sentir popular, y así imponer por esa vía el castellanoyleonés.

Mi sentimiento, en el que no estoy solo, es el de español de Burgos, y nos sobra lo demás.  El sentimiento provincial es legal y legítimo. En esto que los políticos dieron en llamar Castilla y León, (pero que no nos consultaron, ni a castellanos ni a leoneses) que no es ni Castilla ni León, sino otra cosa más pueblerina, como demuestran los tozudos hechos. Se pretende crear unos cientos de pequeñas áreas políticas sin identidad: un paso hacia el caciquismo pueblerino, siempre comprable.
Las Diputaciones, que están libres de la presión del Partido Popular, ya se han manifestado… en  contra (incluso con votos del PP). Y los políticos que penden de los hilos de Valladolid, con mayoría absoluta, también se han manifestado… pero a favor, como no podía ser de otra manera.
Lesmes Peña Hurtado

Domicilio: c/Progreso, 7, 4º izda. – Burgos-DNI.- 12.890.603. T

 

TENER BUEN PERDER O MAL PERDER

 

TENER “BUEN PERDER” O “MAL PERDER”. En este enfrentamiento entre partidos políticos, al que estamos asistiendo en el presente, salen a la luz comportamientos entre quienes compiten por “EL PODER” que resultan chocantes, por no decir impropios. Un buen ganador no califica de perdedores a los demás contendientes o competidores, ni recuerda permanentemente Soy el ganador; humillar al contrario no es de buen ganador . Pero en esto de la política está casi todo permitido, incluso las medias verdades que suelen ocultar grandes mentiras, como ésta del que dice ser El Ganador.

El “pacto de perdedores”,  anunciado insistentemente durante la campaña electoral por el señor Rajoy, parece ser el resultado final de esta competición, ya que todos son perdedores, porque ninguno “en castellano, llano” va a ganar lo que persigue: repito, EL PODER  (en mayúsculas), como hasta ahora ha ejercido el PP, y que no ha gustado a un tercio de sus anteriores electores. Perder uno de cada tres votos, no puede considerarse una victoria, aunque se repita miles de veces como papagayos.

El final de esta excesiva teatralización de la política, podrá ser: un pacto entre PP y Ciutadans, (más los ya conocidos chupópteros negativos)(malo);  entre PSOE, Podemos, (más otros, o los mismos chupópteros anteriores) (malo). En todos los casos será un pacto entre perdedores, porque ninguno a obtenido el respaldo mayoritario de los ciudadanos.

Lo único que tiene sentido de Estado, es el pacto entre los dos grupos mayoritarios, que suman suficiente representación como para no necesitar pactos extraños al interés de la Nación española. Todo lo demás es “chapucería política”  indecente, tras la búsqueda del interés partidista y especialmente personal. Mal servicio harán a los españoles los señores Rajoy y Sánchez, o lo que es lo mismo PP y PSOE, si no llegan a un acuerdo de gobierno, en el que además se salvarían los dos de “la quema política personal”.

En cualquier caso ha sido cosa buena este tratamiento de humillación personal y política, para todo el entramado humano de los partidos políticos, que son los responsables de la caída del aprecio de la ciudadanía respecto de todo el cambalache político: nacional, autonómico, provincial y local. De todo ello se deduce que son muchos los apetecibles puestos de trabajo que ofrece la política (en minúsculas) y muchas las personal interesadas en ocuparlos.

Lesmes Peña Hurtado.

ES COMPRENSIBLE EL FRACASO DEL PP

ES COMPENSIBLE EL FRACASO DEL PARTIDO POPULAR
No tenía intención de volver a opinar sobre la comedia que estamos viendo respecto de resultado electoral, pero cuando oigo hablar a personas destacadas del Partido Popular empecinarse en insistir “hemos ganado las elecciones”, me parece tan estúpido que comprendo al electorado, supuestamente del PP, que no ha revalidado su apoyo en esta última convocatoria electoral. ¿Estaremos viendo y oyendo a personas capacitadas para discernir entre una victoria electoral y una victoria de una partida de mus? Porque no se comprende que haber perdido un tercio de SU electorado de hace cuatro años, sea una victoria, o un éxito, o ganar. Es una demostración de sectarismo tontuno, o sencillamente cosa de idiotas. Y si además va acompañado de la afirmación rotunda en TV (que acabo de oír) de que tienen el apoyo “de la inmensa mayoría”, estamos asistiendo al desmoronamiento del Partido Popular. Esperemos que aparezcan personas con sentido común para enmendar este disparate que no termine como un terrón de azúcar en un vaso de agua, al igual que le ocurrió a la UCD. ¡No es fácil!
Lesmes Peña Hurtado. Burgos

POLITICOS DE INSULTOS Y DESCALIFICACIONES………PROPUESTA

POLITICOS DE INSULTOS Y DESCALIFICACIONES. ¿Y AHORA QUÉ?
Son demasiadas las bobadas que han dicho los unos y los otros. Y aquí está el resultado. Durante las campañas electorales, casi todos sobrepasan las líneas del respeto personal, y el contrario replica en la misma línea. ¿Qué esperaban?¿qué se callasen los otros… “los malos”?
Estamos ante una situación excepcional, propicia para soluciones originales: ahora sí procede el adanismo: olvidar lo peor del pasado y pensar en lo mejor para el futuro ¿tan difícil es?
Las personas conservadoras moderadas, como las progresistas, también moderadas, se van concienciando de que esta situación política es insostenible y que se debe de llegar a acuerdos entre los contendientes políticos, que no enemigos irreconciliables, como podría parecer. El fin, o el objetivo común debiera ser el mismo: la mejor gestión en beneficio de todos. La suma de las buenas intenciones y propuestas de la derecha y de la izquierda, debiera de resultar un gobierno ideal, sin arrogancia ni sectarismo, y con mano dura para la corrupción.
El mensaje, o quizás mi deseo, es que los dos partidos con trayectoria de gobierno previsiblemente española y moderada: PP y PSOE, (sin más acompañamientos) superen con generosidad esa barrera personalista y concluyan que 123+90 es mayoría suficiente para gobernar con firmeza, -y sin “facturas a pagar”- aplicando lo mejor de cada uno y sacar a España del “Gran charco de la indecencia, del abuso y de la corrupción”, en que nos han metido los sinvergüenzas, miembros de esos dos partidos. Los dos juntos podrían aplicar justa dureza para los corruptos, y templanza y entendimiento entre todos los españoles, superando (que ya es hora) las sombras y los fantasmas del pasado, que algunos se empeñan en resucitar constantemente, como si no hubiera más historia y pasado que la guerra civil. ¡Ya vale!, y lo dice un desencantado y apartidista.
Lesmes Peña Hurtado

BLA, BLA, BLA Y PROPUESTA

BLA, BLA, BLA.
Los medios de información -o de creación de opinión- plantearán el debate en el Congresos de los Diputados de hoy, como si de un partido de futbol se tratara ¿Quién ha ganado?¿Quién ha metido más goles?¡Han ganado los míos!: fulano estuvo muy bien cuando dijo aquello de mengano. Hay que hacer esto o lo otro. Al final, bla, bla, bla.
Es lamentable ver cómo los políticos se van dando lecciones de comportamientos, los unos a los otros, pero que no se aplican a ellos mismos. Los que están en el Poder justificando sus actos, y los que pretenden ocupar su sitio afeando los comportamientos de los primeros, pero el final, es el mismo: los unos seguir y los otros “quítate tú que me pongo yo”: bla, bla, bla.
Si el objetivo final de los partidos políticos fuese realmente intentar mejorar las condiciones de vida de los españoles, lo correcto debería ser, primero, no activar e incentivar el enfrentamiento entre ellos, y para ello ¿qué mejor cosa que, dada la complejidad de la situación política actual, los dos grandes partidos llegasen a un acuerdo de gobierno? No me parece tan difícil. Con ello se contribuiría a aliviar ese trágico enfrentamiento que existe entre la sociedad, diferenciada como la derecha y la izquierda, y superar de una puñetera vez las diferencias ideológicas, que debieran de ser solamente eso. Pero debemos reconocer que, en casos, no son sólo diferencias ideológicas, sino enemigos irreconciliables. Es una magnífica oportunidad para dar esa lección a los españoles.
Lesmes Peña Hurtado