Archivos mensuales: febrero 2016

DIPUTACIONES. SUPRESIÓN: PELIGRO.

 

SUPRESIÓN DE LAS DIPUTACIONES: QUÉ SE PRETENDE.
Algún día tendría que salir este tema, y ya ha salido G.a D.
Desde que empezó aquel contubernio, mal llamado proceso de descentralización -capitaneado por catalanes y vascos- hemos ido viendo como el tal proceso ha ido degenerando progresivamente hacia un nuevo tipo de centralización pueblerina, convertido en oficina de colocación de personal improductivo. Todo el entramado ha ido creando alrededor de los reyezuelos políticos y asimilados de “Las Cosas Autonómicas”, un aparato burocrático desproporcionado para la transcendencia de los asuntos a resolver: Consejeros, Directores Generales, Subdirectores, Jefes de tal o cual cosa, donde para la adquisición de unas gomas de borrar y unos lapiceros, se tiene que reunir un montón de personas ¡Hay que ser transparentes!: una broma.
Los asuntos de interés económico importantes se resuelven en despachos privados, donde se “cuece” la corrupción, y por donde se va el dinero de nuestros impuestos.
Y ahora aparece el tema de las Diputaciones, que no es una simpleza, como algunas personas ven y dicen. La simpleza es no darse cuenta del alcance de esta “tontería”.
La política catalana, ha dejado demostrado, que tiene obsesión por hacer desaparecer las provincias, y esta es la segunda parte de la creación de esa Nación de Naciones que desea Cataluña colectivamente. No nos engañemos, el catalanismo español no existe: Los catalanes -quizás haya alguna excepción-, primero son catalanes, y en segundo lugar, de derechas, de izquierdas, e incluso españoles, pero cada cosa en su sitio.
La primera fase se fraguó en uno de aquellos cambalaches cuando para elegir el presidente del Gobierno de España se necesitaban los votos (por la gobernabilitat del señor Pujol) de los partidos catalanes: se aceptó la supresión de todas las representaciones y delegaciones del gobierno de la Nación en las provincias periféricas de las comunidades autónomas: un primer apoyo a los nuevos centralismos, encantados de la medida, (todo tiene que pasar por el Centro), y un paso más hacia la Nación de Naciones.
La tercera fase es la supresión del Senado -que ya estará pactado con el “inocente españolista” señor Albert- que se sustituirá por un Consejo de presidentes autonómicos, en el que de forma lógica el mayor peso y por tanto, Poder, lo tendrá la autonomía catalana, (más la Vasca) porque, de una forma u otra, la elección del presidente del gobierno de España seguirá en la tónica actual: condicionada por los votos catalanes y vascos. Y más ahora con un partido que se dice españolista, pero que está por ver. Apliquemos la máxima castellana: Dos y dos son cuatro, pero “en viéndolas”·
Así que “ojito” con los nuevos, e interesados, defensores de la supresión de la única representación de la provincia. ¿Sobra la Diputación, o las Autonomías? O, ¿quizás sobra el Gobierno de la Nación  española y pasar todas sus competencias a ese Consejo de presidentes autonómicos y así creamos la Unión de Repúblicas Españolas: la URRE? O, ¿Estamos todos tontos?
Lesmes Peña Hurtado.

TRAJE DE GALA DEL SEÑOR IGLESIAS

TRAJE DE GALA INSTITUCIONALIZADO POR PABLO IGLESIAS

El Jefe del Estado, Rey de todos los españoles, de derechas, de izquierdas, de centro o del cuerno del diablo, recibió en el Palacio de la Zarzuela a Pablo Iglesias, representante del partido político Podemos. El uniforme utilizado por el visitante deberá ser el obligatorio cuando haya que hacer visita a alguna de las organizaciones vinculadas a este partido político, tanto si se queda en la “cuneta” como si llega a ocupar la vicepresidencia del Gobierno de España. ¡Se acabaron los problemas de vestimenta en las visitas en cualquier instancia donde esté este señor o su partido, cada cual puede presentarse como quiera!

Como todo se puede “mejorar” con el paso del tiempo. Y si este señor llegase a ocupar algún puesto importante, no creo que se sorprendiese si alguno se presentase a visitarle, con la televisión delante, en calzoncillos, o en bragas si se trata de una mujer. ¡Vivir para ver!

Además de la falta de respeto, que lo es, resulta ser una forma de acreditar una interpretación prepotente de su situación política personal.

No veo yo al señor Iglesias recibido por el señor Putin con la guisa utilizada con nuestro Rey. ¿Y en el Palacio del presidente del Gobierno de Grecia, le dejarían entrar? La izquierda más arcaica también guarda las formas.

Lesmes Peña Hurtado

DE LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER: Mensaje

DE LA ENFERMEDAD DE ALZHEIRMER. Carta a la incomprensión.

Todos habremos oído hablar de esta enfermedad, pero solo quienes lo han experimentado de cerca saben exactamente de qué se trata. No es una enfermedad al uso, donde, más o menos, se conoce su evolución así como la medicación y el tratamiento en todos los campos. En esta enfermedad todo es imprevisible y los puntos de vista de la misma muy diferentes. La mayor diferencia se va generando según la proximidad y convivencia con el enfermo: a mayor proximidad mayor conciencia de la situación, y naturalmente lo contrario cuando se trata de cortos encuentros.

Como buena parte de la sociedad actual tiene muchísimo tiempo para hablar, es bastante común juzgar comportamientos desde el más absoluto desconocimiento, y en el caso de esta enfermedad, sólo pueden saber de lo que se habla quienes tienen experiencia directa, a pesar de que cada enfermo es un caso diferente, aunque también hay comportamientos comunes previsibles, que los especialistas de esta enfermedad ya conocen y anuncian. A mí ya me lo anunciaron en su día.

Así que, silencio, por favor. Las palabras y los comentarios pueden producir aún más dolor en las personas próximas al enfermo, e incluso en el propio paciente. Propongo que cuando no se sepa de qué hablar, se hable del tiempo, que es lo que se ha hecho siempre porque a nadie perjudica.

No se pueden saber los pensamientos, o los sentimientos, de las personas que van viendo la progresiva degeneración de los comportamientos de la persona enferma; sin que el resto de la colectividad pueda apreciar, en una simple visita, el estado mental del paciente: este es uno de los momentos difíciles para quienes desde la proximidad aprecian esa decadencia que los demás aún no consideran.

Lesmes Peña Hurtado