Archivos mensuales: diciembre 2015

VICTORIA PÍRRICA

VICTORIA PÍRRICA.

En una confrontación, se denomina Victoria Pírrica cuando el daño sufrido es muy elevado e incluso superior a la victoria obtenida y esto es lo que les ha ocurrido en las pasadas elecciones del día 20 de diciembre a los dos partidos hasta ahora mayoritarios.

Esta denominación se debe a algunas de las batallas ganadas por el Pirro (Grecia 318/372 a. de C.) donde las pérdidas fueron tan importantes que no justificaban, ni la guerra, ni la victoria. Y comparando el resultado electoral ya citado: ¿ha ganado las elecciones el PP con tan escandalosa pérdida de apoyo popular? ¿y el PSOE? A los dos partidos hasta ahora mayoritarios, procede pedirles una profunda reflexión: demuéstrennos su verdadero interés por el futuro de España, alejándose de la palabrería que hemos estado sufriendo durante meses y mediten con humildad sobre sus escandalosos errores, bastantes (donde el único interés es tu propio interés personal o el de su partidos), y otros con actitudes chulescas, manidas y excesivamente estudiadas, repetidas como auténticos papagayos, que lejos de crear un pretendido ambiente de sencillez, proximidad o sinceridad, han ido creando desconfianza, que es lo que ha percibido su propio electorado.

La respuesta decente no puede ser otra que la de arrinconar los intereses personales y partidistas por los dos grandes partidos y superar esta situación fruto de los errores de las dos formaciones políticas que se han alternado en el gobierno de la Nación. Los partidos que han generado el problema deberían ser quienes lo resolviesen. Si no se produjese esa responsable respuesta pasarán a la Historia como partidos despreciables, ruines y miserables.

Los chanchullos que hemos vivido en cohabitación con los partidos nacionalistas no deberían repetirse, y para eso sí que se necesita hablar en serio de España.

Lesmes

GANADORES…PERDEDORES… Y LO CONTRARIO

GANADORES… PERDEDORES…: ¿En qué quedamos?

Si la cosa no fuese tan seria, procedería una carcajada cada vez que vemos, oímos o leemos, las declaraciones de algunos dirigentes políticos ¿No les dará un poco de vergüenza hacer el ridículo de manera tan escandalosa?

Oír que el Pueblo español ha dejado el mensaje de que quiere que el PP siga gobernando después de haberle negado su apoyo tres millones y medio de sus votantes anteriores (que es únicamente uno de cada tres), solo puede provocar risa. Y lo mismo procede decir del PSOE, que ha perdido un millón y medio de sus anteriores apoyos y ha entendido el mensaje al revés “que hay que cambiar a un gobierno progresista”. Lo uno y otro: lamentable, a la vez que risible.

Los votantes que le han dicho al señor Rajoy que siga, son siete millones doscientos quince mil, son poco más del 20%, dicho de otra manera: uno de cada cinco españoles. Pero al señor Sánchez, que ha entendido lo contrario, aún menos.

El mensaje que hemos entendido algunos apartidistas, que no apolíticos es: ¡A meditar con humildad, humildad y un poco más de humildad!

Lesmes Peña Hurtado

LA NECESARIA CURA DE HUMILDAD

 

En este enfrentamiento entre partidos políticos al que estamos asistiendo en el presente, salen a la luz comportamientos entre quienes compiten por los votos que, a veces resulta chocante, por no decir impropio. Un buen ganador no califica de perdedores a los demás contendientes o competidores “lo importante es participar”. Pero en esto de la política está casi todo permitido, incluso las medias verdades que suelen ocultar grandes mentiras. En el caso electoral para gobernar es preciso obtener el 50%, más uno y todo lo demás no es ganar. No se puede hablar de ganar habiendo perdido un tercio de los votos anteriores. ¡Algo se habrá hecho mal para este huida de los votantes!  Es el ejemplo de lo que sucedió en las pasadas elecciones municipales de Burgos y que, según las encuestas, se repetirá ahora

El “pacto de perdedores” parece ser el resultado final de esta competición, porque todos van a ser perdedores, incluidos los que obtuvieron más de diez millones de votos en 2.011: van a perder aquello que poseían, con lo que el resultado cierto y “en castellano, llano” no van a ganar lo que se persigue, que son los votos. Por todo ello doy la razón al señor Rajoy cuando insiste machaconamente, que habrá un pacto de perdedores: ¡sin duda! Podrá ser pacto entre dos: PP y Ciutadans; o PP y PSOE; o con tres, entre PSOE, Podemos y Ciutadans. En todos los casos será un pacto entre perdedores.

Tampoco será mala cosa que haya un tratamiento de humildad personal

Lesmes Peña Hurtado.

SOBRE LOS DEBATES EN TV.

SOBRE EL DEBATE DE LA TV.

¿Servirá para algo? El resultado final depende de la credibilidad de las palabras de los dos intervinientes. Para unos serán indiscutibles las afirmaciones del señor Rajoy, e igualmente de inciertas las palabras del señor Sánchez. Y habrá la misma reacción, pero a la inversa, de quienes creerán “a pies juntillas” las afirmaciones del señor Sánchez y negarán lo dicho por el señor Rajoy. Es, nada más ni nada menos, que el sectarismo que domina la sociedad española. Y estos enfrentamientos no ayudan al entendimiento colectivo, sino que incentivan las sectas políticas.

Lesmes Peña Hurtado.

 

¿QUIEN DECIDE EL PROCESO ELECTORAL?

¿QUIÉN DECIDE EL PROCESO ELECTORAL?

Alguien ha decido quienes deben aparecer en los medios de comunicación y en especial en los audiovisuales. No tiene mucho sentido que se haya seleccionado a dos de los partidos emergentes para competir con los dos grandes y, a la vez, se haya excluido a otros con los mismos, o quizás mayores argumentos, para haber sido igualmente partícipes de los mismos medios publicitarios que han disfrutado los elegidos.

Podríamos incluir en esta exclusión a partidos de ámbito nacional, a los que (aclaro) yo no he votado nunca, como son: Unión Progreso y Democracia (UPyD); Izquierda Unida (IU), e incluso BOX ¿Y porque no?¿Acaso los votantes no tenemos derecho a conocer, en profundidad, las propuestas y a los candidatos de estos partidos? Antidemocráticamente se nos ha escamoteado ese conocimiento ¿Por qué solo a los dos elegidos “a dedo”?

Tampoco es decente un debate para unas elecciones nacionales, en el que se incluyó, en un malintencionado “cajón de sastre, todo revuelto”, a los candidatos de las Comunidades Autónomas, lo que desvirtuó, devaluó y diluyó: el debate, el mensaje y su contenido. No es admisible dividir el tiempo entre tantos participantes, fue como repartir un chicle en una clase de párvulos. Un simple engaño.

Al parecer son cuatro los partidos y sus candidatos, los que “se ha decidido por la superioridad” que pugnen por la presidencia del Gobierno de España, los otros ya está eliminados antidemocráticamente de antemano por ese alguien que lo ha decidido.

Una cosa es gobernar y otra MANDAR. Y los alguienes que han decidido lo expuesto anteriormente, son de los que MANDAN, que no, necesariamente, son los que gobiernan.

Lesmes Peña Hurtado