Archivos mensuales: enero 2015

SAN LESMES

 

SAN  LESMES.

Hoy día 30 de enero, según el santoral tradicional,  es la festividad de San Lesmes. Aunque no lo parezca, Patrón de Burgos en día laboral. No tengo ningún interés en saber cuál es el patrón de Valladolid, pero doy por sentado que se celebrará en festivo, como corresponde a cualquier lugar que se precie, lo cual me parece muy bien. Pero ¿Dónde estamos nosotros?

Los indeseables manejos del gremio político van decidiendo asuntos que no debieran de ser de su competencia. Respetar, o no, la tradición no debe de estar en manos de los temporales responsables políticos. La tradición no es cosa a decidir por unas personas que ocupan TEMPORALMENTE el poder -sólo político-, pero aquí parece de se trata de dueños de todo, incluidos los sentimientos. No creo que se les vote para decidir sobre cuestiones que afectan a la sensibilidad personal. ¿Se atreverían a declarar laboral el día primero de mayo? No. Es mucho enemigo.

En el caso que nos ocupa resulta que desde la sede administrativa de lo que se ha dado en llamar Autonomía. Esta Cosa se considera con capacidad para decidir asuntos que debieran de ser decididos desde nuestra ciudad. No desde otro lugar. ¿Dónde queda nuestra autonomía como ciudad?: en manos sumisas y supeditadas a otros intereses. Esa Cosa reclama Su Autonomía, pero, lo primero ha sido privarnos de la nuestra como ciudad.

Han decidido que la celebración de San Lesmes está supeditada a unas normas decididas por y desde Valladolid. Siempre pensado en “lo suyo”.

A cambió nos imponen la celebración festiva en una fecha que no tiene mucho sentido y, menos aún, rigor ¿Qué celebran los vallisoletanos el día 23 de abril?: el ajusticiamiento de unos levantiscos en defensa de sus intereses personales, Que fueron juzgados, condenados y ejecutados ¡Es difícil encontrar una conmemoración con peor significado!

Se me ocurren dos preguntas al respecto, una: si la llamada Junta pretende ser la de todos los ciudadanos de León y los restos de Castilla, ¿por qué no suprimirlo y que esa festividad sea decidida libremente por los ciudadanos de cada localidad? En nuestro caso declarar festivo el día 30 de enero, que tiene mucho más sentido que el día de San Villalar. Por otra parte, me gustaría saber ¿Cuánto dinero nos cuesta a los ciudadanos de las siete provincias y media que poco tenemos que ver con “el centro administrativo de La Cosa”?

Los partidos políticos que decidieron este cambalache, se hubiesen atrevido a hacer algo similar en el País Vasco o Cataluña. Sólo se puede hacer ante unos pueblos sumisos, entregados a unos decadentes  y trasnochados idealismos, además sumidos en su propia derrota moral como pueblos, de una parte los leoneses, acompañados de los restos de lo que fue Castilla.

Uno de los pocos Lesmes, ni sumiso, ni asumido la derrota de La Cabeza de Castilla. TODO TIENE SU FIN y Esta Cosa no será eterna. Llegará el día en que los pueblos leones y castellano acabaran con este abuso ejercido desde Valladolid, cuando se recobre el sentido común, hoy obnubilado por los sectarismos.

EL PUEBLERINISMO EN ESTADO PURO

Replica al artículo aparecido en Diario de Burgos el martes 20 de enero, pagina cuatro. El autor del texto intenta desacreditar al candidato de PODEMOS por León, el cual, entre otras propuestas se cuestiona la composición de La Cosa Autonómica, por lo que el señor de Dios, no se queda corto en su descalificación. En su día envié al Diario de Burgos el texto que reproduzco a continuación: no he recibido ninguna información ni del Diario ni del señor de Diós.

 

EL PUEBLERINISMO EN ESTADO PURO.

Leo en Diario de Burgos, martes día 20 de enero, página cuatro, una columna bajo el título TRIGO LIMPIO, firmada por Luis Miguel de Dios, a la que voy a referirme a continuación.

Desde el púlpito de la sacrosanta e incontestable mentalidad vallisoletana, este señor trata de desacreditar a una persona que, en uso de su libertad, ha asumido la responsabilidad de representar a un partido político, tan legal y digno de respeto, como lo pueda ser al que el señor don Luis Miguel de Dios haya votado en alguna ocasión.

La diatriba la Inicia este escribidor denominando sueño a lo que, al parecer, ha presentado como propuesta política esta persona – a la que no tengo el gusto de conocer, ni directa ni indirectamente- respecto a, según el firmante de la columna referida, a cuestionarse la estructura territorial de esta Cosa Autónoma vallisoletana, que engloba a los restos de la destrozada región castellana y a la de León. Yo también me cuestiono la estructura decidida en su día en los despachos de Valladolid, sin que los pueblos leones y castellano hayan dado su consentimiento para este cambalache. Me gustaría que este señor contestase si él ha participado en alguna votación donde nos hayan consultado a los leoneses y a los castellanos sobre la creación del centralismo centrípeto vallisoletano. Yo no recuerdo ninguna consulta al respecto, que hubiese sido lo justo y democrático. ¡Pero Quía!. ¿Tanto riesgo es saber la opinión de los castellanos y los leoneses sobre el tinglado?

Cómo parece que este señor se cuestiona la regionalidad de Valladolid, sírvale de recuerdo que la fundación de esta ciudad se produjo en el año 1.084 – cuando Burgos ya era capital del Reino de Castilla – por el Conde Pedro Ansurez, en cumplimiento de la orden recibida del Rey del Reino de León, que quería tener una ciudad al sur de sus dominios. Dicho lo cual no procede poner en duda que Valladolid se fundó asentada sobre suelo leonés, guste o no guste. ¡Malo que se reniegue de los orígenes!

Contempla este señor la posibilidad de que la propuesta esté basada “en los tradicionales e inevitables agravios comparativos con Valladolid”. Lo que procedería ahora es que el señor de Dios, rebatiese esa machacona afirmación de los agravios comparativos, con datos que nos demuestren que no existen esos agravios. Por el contrario sí que podríamos hacer una relación quienes pensamos que ha habido un abuso desmedido por arramplar y centralizar TODO en Valladolid. A favor de…, y en contra de….

Se pregunta también si ¿es ese el principal problema que tiene planteado esta tierra? Puede ser que sí, y para algunos lo es, dado que después de esos treinta y dos años de vigencia de La Cosa Autonómica, no se ha resuelto ninguno de los problemas que él mismo detalla: el paro, la despoblación,  el envejecimiento, la agonía de la agricultura, la escasa industrialización. ¿Conocerá este señor las soluciones aportadas y puestas en práctica en las siete provincias y media que no son Valladolid y alrededores?. Yo no.

Otros sí sospechamos las incontables aportaciones a favor de Renault y la entrada “a sacos” de dinero para el Parque Tecnológico de Boecillo y para completar el circulo, ¿Cuánto lleva gastado  la Fundación Villalar con la pretensión de crear el sentimiento nacionalista NACYL?. Otro fracaso más a acumular a la evidente incapacidad política del La Cosa de Valladolid.

  • Señor de Dios, “lo evidente no necesita demostración” y es evidente el super-desarrollo de Valladolid en estos treinta y dos años, ¿evidente o incierto?. Y a la vez, el retraso o paralización de toda iniciativa que pueda beneficiar a las siete provincias y media fuera de Valladolid y su radio de acción. Usted cree que es casual o explicable el cierre del ferrocarril directo Madrid-Burgos; -la vía más moderna de España cuando se inauguró- o la prioridad de la Autovía Valladolid-Soria, sobre trazado tradicional Este-Oeste de España al que le faltan sobre 60 kilómetros para completar el recorrido por autovía desde La Coruña hasta Barcelona. Lo que la naturaleza decidió que fuese cruce de caminos, Norte-Sur, Este-Oeste que es Burgos, desde Valladolid se ha decidido que ese cruce de caminos no vale, y se está forzando que sea Valladolid. “Lo que naturaleza no dá Salamanca non presta”. En el caso de Burgos, podríamos decir “Lo que naturaleza no dá, Valladolid arrampla sin pudor”. Me manifiesto tan contundentemente porque no pretendo publicidad institucional. El dinero de todos repartido entre los medios de comunicación cierra en el cerebro la zona de la crítica.
  • Después hay una queja lastimera de la despoblación de las siete y media provincias, cuando todo el poderío económico de las nueve provincias se ha centrada en hacer de Valladolid la gran ciudad que absorbe todo lo propio y lo ajeno y además se reserva el derecho a descalificar a quien osa poner en cuestión el invento autonómico vallisoletano. Yo ya me temo lo peor.
  • Es muy difícil gestionar una comunidad de 93.500 kilómetros cuadrados y más aún desde la visión absorbente de todo lo que pueda suponer creación de puestos de trabajo. Hasta las cosas más nimias se han trasladado a Valladolid. ¡Y la que nos espera a las colonias periféricas con el centro de proveedores de Renault! TO PA MI PUEBLO!, creo que se puede denominar PLUEBLERINISMO.

Me gustaría una contestación con datos que contradijesen lo escrito anteriormente, aunque no es un estilo actual lo de debatir, es mejor el púlpito.

Lesmes Peña Hurtado

2.015: AÑO DE LAS MEJORES NOTICIAS

¡Somos la envidia y el ejemplo del mundo mundial!.

Este año vamos a ver, leer y oír cosas curiosas, chocantes e incluso increíbles. Y muchas de ellas leídas despacio resulta que no son nada: importantes inversiones para los próximos diez años. Todo esto que nos van a prometer, o aparentar que prometen, con datos y frases debidamente estudiadas para parecer que se comprometen a algo, cuando la realidad se trata sólo de humo electoral  que deberíamos guardarlo para 2.016, 17, 18 y especialmente para el 2.019: previsiblemente siguiente cita electoral, salvo conflictos nunca descartables.

La sabiduría popular ha acuñado una reflexión que, “viene al pelo” ante este momento de desbordado triunfalismo del gobierno y de los medios agradecidos: prometer, prometer, hasta meter, y una vez metida todo se olvida”.

¿Cuál es más moral? Intentar “vender” un optimismo irreal, que a alguna persona puede llevar a hacer compras o inversiones disparatadas, o por el contrario aconsejar prudencia para evitar cualquier alocada carrera hacia una hipotética recuperación de la economía, que no pasa de ser un deseo ¿bien intencionado, o pura estrategia electoral?

La recuperación del consumo no se produce en un año. Y esa es “la madre del cordero”, que generaría empleo. Pero mientras el dinero de todos se lo repartan entre una minoría, aunque sean muchos, no hay forma de aumentar el consumo privado: motor imprescindible para ese fin.

Es posible que se detecte alguna minúscula recuperación en la macro economía, pero lo que los ciudadanos vemos es, que los comercios que han cerrado siguen cerrados y que en los abiertos no se aprecia ninguna alegría. Y esto es todo un indicio que contradice a los políticos de turno, a los informes, a las encuestas y a los que viven encantados de conocerse.

Para la ciudadanía en general, cuando oímos o leemos que ha llegado la recuperación de la crisis económica, suponemos que debe de ser entre quienes no la han sufrido. ¡Todo mentira!

La subida porcentual de salarios o pensiones, sólo sirve para acrecentar la ya escandalosa diferencia de ingresos entre los que perciben menos y los que reciben más. Por mucho que se diga o escriba al respecto, esto no mejora para la mayoría de españoles.

A modo de anestesia colectiva: que el año 2.015 nos depare la gran  alegría de ver que los que han ido creado este gran problema con sus mamarrachadas ocurrencias electoralistas, se vayan como emigrantes al Sahara oriental u occidental, porque los españoles los hemos expropiado lo robado o malversado, y echado de nuestro País.

Un Lesmes Peña Hurtado, triste por la multitud de seres humanos que viven por debajo del umbral de la pobreza sin ninguna justificación, por culpa de estos sinvergüenzas que nos han llevado a esta situación.

AHORA SOMOS NOSOTROS LOS INFIELES

Cuando he leído la masacre de París, generada por el radicalismo islámico, me he acordado de la “gilipollez” del “gran tontito” que fue presidente del gobierno de España “La alianza de civilizaciones”. ¡Esto lo arregla el ex-respetado presidente apellidado Rodríguez Zapatero! Si hubiera habido oposiciones al título de “El tonto de España” seguramente que hubiese sacado plaza con el número uno.

Sería bueno recordar cuando los cruzados católicos marchaban hacia Oriente a matar infieles. Ahora es lo mismo, pero en sentido contrario. Los islamistas vienen a Occidente a matar infieles ¿De qué nos sorprendemos?

Nuestros antecesores hicieron lo mismo. Yo condeno esto, pero también hay que condenar públicamente aquello. Es posible que el actual Papa lo pueda hacer, porque ha demostrado que es un hombre que dirige, desde la visión de un mortal, los destinos de la Iglesia Católica, pero no es “el mismo Dios” como han aparentado algunos vestidos de blanco y con zapatos rojos.

Muy bien por el actual Papa: un hombre.

Lesmes Peña Hurtado

 

COMENTARISTAS DE BROCHA GORDA

Las personas que participan en tertulias de radio y televisión, unos por dinero y otros “para arrimar el ascua a su sardina”, aportan menos de lo que debieran para erradicar la mentira, la falsedad y la corrupción arraigada en la sociedad española.

Sus opiniones no suelen ser objetivas. Reconozco que la objetividad se lleva muy mal con el sectarismo. Lo cómodo es decantarse a favor de lo facilón, que hoy es la izquierda. Lo difícil es no decantarse por ninguno de los dos colores, con lo que unas veces las opiniones objetivas no gustan a la derecha; ello te supone la etiqueta de Rojo; pero cuando no estás de acuerdo con propuestas de la izquierda, te etiquetan de fascista.

Esto son las cosas del sectarismo, que debiera de ser erradicado por manipulado y manipulador. Salvo excepciones, estos supuestos independientes pronto enseñan “la orejilla”. Y dejan claro su sesgo dogmático. No aportan claridad desde una visión objetiva, casi siempre es la visión de “uno de los lados de la cama” llevándose la contraria unos a otros: una persona acusa a otra,  ésta acusada contesta “mira que lo vuestro” en tal o cual sitio; pero no contesta a la acusación.

El debate político en lugar de aportar luz a los temas, se repite y se convierte en el reflejo del inútil y estéril enfrentamiento sectario que podemos ver en televisión cada vez que se produce un acto relevante en cualquiera de las dos cámaras.

Denomino opiniones de brocha gorda porque no se aporta nada, sólo se repiten los tópicos ya conocidos que no hayamos leído u oído hasta la saciedad. Creo que éstos medios, especialmente televisión, -que llega a ciudadanos que tienen muy poca información objetiva de los asuntos públicos políticos- es una pena que no sirva más que para enconar aún más el enfrentamiento esteril entre “buenos y malos”.

Lesmes Peña Hurtado. De Ciudadanos de Burgos.  CiBu.