Archivos mensuales: agosto 2014

Sobre el mal denominado Instituto Castellano y Leonés de la Lengua

Pero, ¿De qué lengua se trata?, ¿de bobino, de equino o de lechazo?, o quizás de “La lengua Castellano y Leonesa”. Todo es que se lo proponga la vallisoletana Fundación Villalar. Esta indefinida denominación se presta a cualquier chanza, porque de una tontería se puede burlar cualquiera. En esta cosa autonómica se dan estas ridiculeces y más. Aunque es difícil mejorar el retorcido procedimiento del caso presente. ¡Mentes retorcidas mandan en La Cosa Vallisoletana!.
Recuerdo cuando se empezó a hablar de una organización para promover, promocionar o denunciar las irregularidades del uso de la lengua castellana. Muy bien. Creo que se inició con la denominación clara y precisa. No sé porqué razón se pretendió que se sumasen a esta iniciativa unas cuantas provincias, supongo que castellanas. Visto lo visto, también cabe la posibilidad de tratarse de dar pié a lo que sucedió al final. Denominación inconcreta, insulsa. Se difumina el contenido.
A tal efecto se convocó una reunión en Santo Domingo de Silos. A ella llegó el conocido anti-burgales y anti-castellano, alcalde de la leonesa ciudad de Valladolid, señor León. La presencia del tal señor fue para desmontar la denominación correcta que hubiera sido: Instituto de la Lengua Castellana, pero claro, Valladolid no podía negar en apoyo, ¡pero…!
Pero el tal ciudadano, como alcalde de lo que es, según su pretensión, el centro del centro de toda centralidad, (pongamos que hablo de Valladolid) no podía permitir que Burgos, la periferia de la periferia, se distinguiese por ser la cuna del castellano. Que lo es por derecho, certificado por la historia, junto con Santander y Logroño. El triángulo del origen de esta lengua, que nada tiene que ver con la ciudad al sur de los dominios del Rey de León.
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Declaraciones triunfalistas del señor Rajoy

Estos días previos al periodo vacacional, que es el momento ideal para hacer o decir cualquier barrabasada. El señor presidente del gobierno de España ha aprovechado el momento para enviar un mensaje de optimismo a los afiliados y a las personas enfermas de sectarismo.
Y además amenaza con que en septiembre volverá a la carga, adelantando ya, que las previsiones serán al alza. El presidente está en su papel ¿no va a amargar las vacaciones al personal adicto al partido y al sistema político que se han montado los unos y los otros?. No creo que sea necesaria mayor aclaración.
Pero las personas no enfermas de sectarismo de las dos manos, seguimos viendo como se cierran comercios, además de los ya cerrados. Algunos se han abierto de nuevo, pero de estas nuevas y buenas iniciativas, no sé si habrá prosperado alguna.
Los comercios se cierran porque no hay consumo interior y sin ese consumo no hay pedidos para las industrias, las cuales sin esa demanda se quedan sin trabajo, sobran los trabajadores y aumenta el paro.
Que en estos meses de verano, para atender el turismo, se haya contratado personal provisional o temporal, no significa que gracias al PP se pueda hablar de recuperación económica estable, que, según el señor Rajoy, “ha llegado para quedarse” ¡Ojalá!. Pero me temo que esta euforia sea “Flor de un día”, o de un verano.
Señor Rajoy, usted debe de tener el poder suficiente para provocar un reducción del 50% del disparatado, absurdo, innecesario y apabullante gasto de toda la administración y sobrará dinero para todo y como consecuencia pasará ese dinero a las manos de los consumidores, se estimularán las compras y se producirán esos pedidos que hoy no llegan a la industria. Y pido, por favor, no nos cuenten la chufla de que van a reducir alcaldes, precisamente de los de los pueblos pequeños, que son los que no cobran o, quizás, no deberían cobrar. El servicio público por medio de la política es una de las cosas más bonitas que una persona puede hacer en favor de sus congéneres, pero cuando el dinero aparece se acaba el idealismo.
Lesmes

Burgos Caput Castellae.

A nuestros políticos, representantes de Burgos y provincia, parece que les da vergüenza demostrar al mundo entero, que Burgos es algo más que morcilla, museo de la evolución, pinchos y cualquiera de las “jilipolleces” que se les van ocurriendo sobre la marcha. Es posible que en algún momento seamos noticia, cuando el Ayuntamiento de declare insolvente para hacer frente a los pagos de los derroches electorales.
Con motivo de las elecciones municipales de 2.007, el vicepresidente de Ciudadanos de Burgos – CiBu: José Ángel Amo, recordó en nota de prensa el honroso título que figura en nuestro escudo heráldico y que encabeza este escrito. Nada se supo entonces y tampoco después. ¿Cuál es el problema para no enseñar los símbolos de nuestra historia? Si no es por vergüenza, podría ser por miedo. Sí, miedo a que no les guste a los mandamases de La Cosa de Castilla y de León. ¡Todo es posible en este disparate político-administrativo vallisoletano!

Panoramica de Burgos
Panorámica de la ciudad de Burgos.  Fte Wikipedia. Autor :Jardoz

Al respecto comenté en su día, con un político provincial, porqué no ondeaba la bandera de Castilla en el Ayuntamiento y en la Diputación. La contestación, la normal en un político: No es necesaria tal enseña, porque ya aparece en el escudo de La Cosa, a lo que replico, que entonces también sobra la de Castilla y León, porque en el escudo de España aparecen (en plural) de manera destacada las enseñas de Castilla y de León.
Ello deja bien a las claras que son dos personalidades diferentes dentro del Estado Español. Al igual que aparecen la cadenas de Navarra o las barras de Aragón.
La pretensión de La Cosa es que sólo debe de significarse como una sola,,, Cosa, lo cual es, cómo casi todo, una manipulación de la historia, en beneficio ¿de…? La de siempre.
Yo también tengo mi pretensión, aunque dudosamente realizable: Que ondee junto a las demás enseñas la bandera de Castilla en el Ayuntamiento y la Diputación de Burgos. ¡Pero “el que manda manda, aunque mande mal”
Esto es “Machacar en hierro frio”, Lo sé, pero nada es eterno. Este cambalache autonómico tiene fecha de caducidad. Mis descendientes no me podrán acusar de pasotismo o cobardía.
¡CASTILLA Y LEON NUNCA SERÁ UNA REGIÓN!